Acompaño procesos de terapia individual y de pareja orientados a comprender aquello que, muchas veces sin darnos cuenta, se repite en nuestra vida emocional y en nuestros vínculos. En la experiencia humana, gran parte de nuestro sufrimiento no proviene únicamente de los hechos que vivimos, sino de la manera en que estos se inscriben en nuestra historia afectiva y en la forma en que nos relacionamos con los otros.
Desde un enfoque psicoanalítico, el trabajo terapéutico se centra en escuchar más allá de lo evidente: en abrir un espacio donde sea posible comprender la emoción profunda que habita detrás del conflicto, del síntoma o del malestar. La terapia se convierte así en un lugar de palabra, reflexión y descubrimiento, donde cada persona —de manera individual o en pareja— puede comenzar a entender aquello que sostiene su sufrimiento y encontrar nuevas formas de posicionarse frente a su propia vida y sus relaciones.